Itinerario de isla en isla por Capri, Isquia y Prócida

3 joyas del golfo de Nápoles en 4 días ⛵🍋

¿Te apetece descubrir Capri, Isquia y Prócida en un mismo viaje pero no tienes mucho tiempo? Buenas noticias: 4 días dan para mucho más de lo que parece. Hemos preparado un itinerario para recorrer las 3 islas y llevarte una buena dosis de pueblos con encanto, baños en el Mediterráneo, atardeceres y algunos de los paisajes más bonitos del golfo de Nápoles.

Prepara el bañador y calzado cómodo, porque vamos a «saltar» en ferry de isla en isla. ¿Primera parada? ¡Capri!

Vista panorámica de la costa de Nápoles con el volcán Vesubio de fondo

Panorámica del golfo de Nápoles con el Vesubio en el horizonte

Itinerario de 4 días por Capri, Isquia y Prócida desde Nápoles

Las islas del golfo de Nápoles son uno de esos rincones del sur de Italia que cuesta resistirse a visitar. Y lo mejor es que, al estar tan cerca del continente y muy bien conectadas entre sí mediante ferries e hidroalas durante buena parte del año, combinarlas en un mismo viaje es mucho más sencillo de lo que puedas imaginar.

Este itinerario de 4 días comienza en Nápoles, desde donde pondrás rumbo a Capri. Después, pasarás 2 días en Isquia y terminarás la escapada en la pequeña Prócida antes de volver a la ciudad. En total, 1 día en Capri, 2 en Isquia y 1 en Prócida.

Ahora sí, ¡vamos a ver qué hacer en estos paraísos del golfo de Nápoles día a día!

Día 1 - Ferry de Nápoles a Capri y paseos por la isla

El primer día merece la pena madrugar un poco. Si coges uno de los primeros ferries de Nápoles a Capri, llegarás a la isla con prácticamente toda la jornada por delante. Los ferries de alta velocidad e hidroalas a Capri suelen salir de Molo Beverello, aunque también encontrarás algunas conexiones desde Calata Porta di Massa. La travesía dura apenas 50 min y, a medida que te acercas a Capri, el trayecto ya empieza a sentirse como parte del viaje.

Desembarcarás en Marina Grande, el animado puerto principal de la isla. Aquí puedes empezar sin prisas, curioseando entre tiendas y empapándote del ambiente antes de subir hasta el centro de Capri y su famosa Piazzetta. Puedes hacerlo cómodamente en funicular o, si te apetece empezar el día estirando las piernas, subir a pie.

Desde el centro, acércate a los Jardines de Augusto. No hace falta pasar demasiado tiempo allí para entender por qué es uno de los miradores imprescindibles de Capri. Enfrente aparecen los emblemáticos Faraglioni y, bajo tus pies, la Via Krupp serpentea por la ladera hasta el mar. Y si el calor aprieta, puedes seguir hasta Marina Piccola y estrenar el viaje con un buen chapuzón.

Vista de Marina Grande en Capri, con sus coloridas casas y una colina rocosa al fondo (Italia)

Marina Grande, la puerta de entrada a Capri

Por la tarde, cambia de escenario y pon rumbo a Anacapri. Puedes visitar la elegante Villa San Michele o subir en telesilla al Monte Solaro, el punto más alto de la isla. Desde arriba, las vistas de Capri y del Mediterráneo hacen que el paseo haya merecido la pena de sobra.

Cuando empiece a caer el sol, vuelve tranquilamente hacia el centro y disfruta del ambiente de Capri al atardecer. Si quieres terminar el día cenando con vistas, encontrarás numerosos restaurantes por la elegante Via Camerelle y en el camino que lleva hacia Punta Tragara.

Después de un día así, toca descansar. Mañana dejamos Capri atrás y seguimos con nuestro itinerario de isla en isla. Próxima parada… ¡Isquia!

Día 2 - De Capri a Isquia

Después de descubrir Capri, llega el momento de embarcar en un ferry a Isquia. Entre marzo y octubre, hay ferries e hidroalas que hacen conexiones directas de Capri a Isquia y hacen paradas en distintos puertos de la isla, como Ischia Porto, Casamicciola Terme, Forio y Lacco Ameno. Para seguir este itinerario, Ischia Porto es la opción más cómoda, ya que concentra el mayor número de conexiones y puedes llegar desde Capri en tan solo 50 min.

Una vez hayas dejado las maletas en el alojamiento, dedica las primeras horas a uno de los grandes iconos de la isla: el Castillo Aragonés. El paseo hasta allí siguiendo la Riva Destra ya merece la pena, pero lo mejor llega al subir. Desde sus balcones y terrazas se abren unas vistas magníficas del golfo de Nápoles y de la costa de Isquia.

Para bajar el ritmo por la tarde, acércate a la playa de Maronti, en la costa sur. Después de un baño y un rato junto al mar, continúa hasta Sant’Angelo, uno de los pueblos más bonitos de la isla. Sus callejuelas peatonales y terrazas son un lugar estupendo para sentarse a tomar algo mientras empieza a ponerse el sol.

Y todavía queda mucho por ver, porque mañana recorrerás el extremo occidental de Isquia, entre jardines, playas y sus míticas aguas termales.

Vista del Castillo Aragonés situado en un pequeño islote rocoso en Isquia (Italia)

El Castillo Aragonés, uno de los grandes iconos de Isquia

Día 3 - Playas y baños termales en Isquia

Tu segundo día en Isquia comienza en Forio, en la costa oeste. Aquí se encuentran los espectaculares Jardines de La Mortella, un auténtico oasis de plantas exóticas, senderos entre la vegetación y miradores sobre la isla. Reserva al menos un par de horas para recorrerlos con calma y, si puedes, llega hasta la parte alta del parque, porque las vistas compensan con creces la subida.

Después de comer, el cuerpo seguramente te pedirá mar. La bahía de Citara, una de las playas más conocidas de Forio, queda muy cerca y es perfecta para dedicar unas horas a nadar, tumbarte al sol y disfrutar de la parte más relajada del viaje.

Pero si hay algo que distingue a Isquia son sus aguas termales. Para vivirlo en tu propia piel, puedes pasar parte de la tarde en el parque termal Jardines de Poseidón, un enorme complejo junto al mar con numerosas piscinas termales a distintas temperaturas, rodeadas de vegetación.

Y para terminar el día, acércate a la iglesia del Soccorso antes de que se ponga el sol. Esta pequeña iglesia blanca, encaramada sobre un acantilado frente al Mediterráneo, es uno de los lugares más especiales de Forio para ver caer la tarde. Si el cielo acompaña, cuesta marcharse.

El atardecer iluminando los edificios de Forio, en Isquia (Italia)

El atardecer tiñendo de dorado las casas de Forio

Día 4 - De Isquia a Prócida

Último día, última isla. Hoy toca zarpar hacia Prócida, la isla más pequeña del golfo de Nápoles y un cierre perfecto para la escapada. Por la mañana salen varios ferries de Isquia a Prócida, normalmente a partir de las 07:10, y la travesía dura apenas 15 min. Madrugar aquí tiene recompensa, y es que en cuestión de minutos estarás en otra isla y tendrás prácticamente todo el día para descubrirla.

Al llegar a Marina Grande, deja atrás el puerto y empieza a subir hacia Terra Murata, el punto más alto de Prócida. El camino atraviesa las estrechas calles de su centro histórico hasta llegar a la Abadía de San Miguel Arcángel. Desde esta zona se disfruta de una de esas panorámicas que explican por sí solas por qué Prócida enamora tanto.

Después, baja hacia Marina Corricella —probablemente la imagen más reconocible de la isla—, un pequeño puerto pesquero rodeado de casitas de colores apiladas frente al mar. Es, además, un lugar perfecto para hacer una pausa a la hora de comer. Busca una mesa cerca del agua y prueba alguna especialidad local, como los espaguetis con erizos de mar (spaghetti ai ricci di mare) o la refrescante ensalada de limón de Prócida (insalata di limoni procidana).

Si todavía te quedan ganas de playa, guarda un rato para acercarte a Pozzo Vecchio, donde se rodaron algunas escenas de la película El cartero (y Pablo Neruda). Un último baño, unos minutos de tranquilidad junto al mar y será hora de volver a Marina Grande para coger el ferry de Prócida a Nápoles.

Información útil: Prócida tiene un tamaño perfecto para descubrir buena parte de la isla a pie. Si prefieres ahorrar tiempo o llegar a zonas más alejadas, también puedes moverte en autobús o taxi, o bien alquilar una scooter.

Casas de colores a lo largo de una estrecha calle empedrada en Prócida que conduce a una iglesia

Un paseo entre las fachadas de colores de Prócida

Y así, casi sin darte cuenta, toca poner rumbo a casa. Después de 4 días entre Capri, Isquia y Prócida, vuelve a Marina Grande para coger el ferry de vuelta a Nápoles. El último suele salir sobre las 18:05 y tarda entre 30 y 40 min en llegar a Molo Beverello.

Cuatro días, tres islas y un buen puñado de recuerdos del Mediterráneo. Empieza a preparar tu ruta por el golfo de Nápoles, reserva tus billetes de ferry online en Ferryhopper y descubre Capri, Isquia y Prócida en un mismo viaje.